Thursday, July 27, 2006

Terror Art...

El término gótico enmarca un estilo de literatura popular surgido en la Inglaterra de finales del siglo XVIII.
Desde sus comienzos, el gótico se impuso como una literatura de estructuras que se derrumban, de recintos horribles, de sentimientos prohibidos y caos sobrenatural. Deleitándose en lo maligno sobrenatural, el gótico trataba de subvertir las normas del racionalismo y del autocontrol apelando a la eterna necesidad humana de elementos inhumanos, una necesidad no satisfecha por el sensato y decoroso arte de la Edad de la Razón. Walpole abrió la puerta a un universo alternativo de terror, de confusión psíquica y social cuya mera existencia había sido negada por el sistema de valores neoclásico. Esplendor en ruinas, hermoso caos, atractiva decadencia, espectáculo espantoso y extravagancia sobrenatural se convirtieron en los rasgos definitorios de una nueva estética gótica que tenía en el alivio de la inanición emocional su meta artística. La sucesión de narrativas góticas que proliferaron entre 1765 y 1820, con un nuevo brote a través de la era victoriana (especialmente en la década de 1890) estableció una iconografía que todavía nos es familiar a través del cine: húmedas criptas, paisajes escarpados y castillos prohibidos habitados por heroínas perseguidas, villanos satánicos, hombres locos, mujeres fatales, vampiros, doppelgängers y hombres lobo.

"¿Que misterio arrastras?
Hoy te alabo en esta fría soledad,
herida por el impulso exótico del silencio nocturno
porque solo tú sabes, que la noche nos contiene,
nos eleva y nos brinda protección.
Oh sálvame, aún cuando el conflicto no exista
Y las invisibles lágrimas de un amante
de un golpe me traspasen el alma
Sálvame ahora y para siempre
en un derroche de suspiros,
donde las ráfagas de eternidad
se llenen con su tonada sombría,
y las voces atraviesen el corazón inalcanzable.
Porque si no eres tu Ángel, nadie podrá..."


“todo ángel es terrible”
Ángel, nadie podrá alcanzarte...
Ni siquiera los lamentos
más íntimos de mi corazón,
Se parecen a tu dolor original

Qué nos lleva a sentir esta atracción por la obscuridad, por lo sobrenatural ? por lo desconocido ? Recuerdan una serie de tv hace años atras llamada : "La dimensión desconocida" ?
Al igual que el crepúsculo que existe entre la luz y la sombra, hay en la mente una zona desconocida en la cual todo es posible. Todo es posible en el reinado de la mente. Todo es posible en La dimensión desconocida (en inglés: The Twilight Zone). Tal vez el único elemento que remita a la legendaria serie con mayor fuerza que esta introducción es la inquietante partecita de piano que la musicalizaba: obsesiva, enloquecedoramente repetitiva. A tal punto que Fox la usó para promocionar la nueva etapa de la antología: sólo el pianito sobre una placa que decía "¿Te acordás de esta música?". La dimensión desconocida no fue el primer programa episódico con finales que desafiaban el relato lineal, pero con toda seguridad es el más famoso. Retroalimentando la paranoia mundial ante la era atómica y la carrera espacial, los guiones de las primeras temporadas (1959-1964) abundaban en holocaustos nucleares y encuentros cercanos de varios tipos. Otro dato a tener en cuenta es que, además, estaban en la era McCarthy. Como dijo su creador, presentador y guionista, Rod Serling: "Si pongo tales o cuales palabras en boca de un hombre, corro el riesgo de que me acusen de antinorteamericano. En cambio, si el que dice las cosas es un marciano, nadie puede acusarme de nada". Además de Serling, en el equipo estaban Richard Matheson (¿hay algún libro más en la onda Dimensión desconocida que Soy leyenda?) y Charles Beaumont. Por los protagónicos pasaron los por entonces ignotos Robert Redford, William Shatner, Robert Duvall y Burt Reynolds, por citar sólo a algunos. ( http://axxon.com.ar/not/128/c-128InfoDimensionDesc.htm)

1 comment:

Pam Montenegro said...

Podemos sentir muchas cosas negativas, a veces por días , no se como se evocan ...tal vez las influencias nos embargan nuestro interior ...hay días luminosos y otros terriblemente obscuros...